
Fahrenheit 451 es la temperatura a la que arde el papel de los libros, nombre que da título a una gran película de F. Truffaut.
En una sociedad en la que leer libros está prohibido, Guy Montag, un bombero encargado de quemarlos conoce a una revolucionaria maestra que se atreve a leer. Éste se verá en la tesitura de tener que elegir entre seguir con su vida obediente y formal o ser intelectualmente libre.
Esta basada en una novela de Ray Bradbury. En el prefacio a la edición de 1993 el autor cuenta:
“¿Qué despertó mi inspiración? ¿Fue necesario todo un sistema de raíces de influencia, sí, que me impulsaran a tirarme de cabeza a la máquina de escribir y a salir chorreando de hipérboles, metáforas y símiles sobre fuego, imprentas y papiros? Por supuesto: Hitler había quemado libros en Alemania en 1934, y se hablaba de los cerilleros y yesqueros de Stalin. Y además, mucho antes, hubo una caza de brujas en Salem en 1680, en la que mi diez veces tatarabuela Mary Bradbury fue condenada pero escapó a la hoguera.”



