La Bola de Cristal fomentando la lectura en 1986. ¡Qué recuerdos!
La Bola de Cristal fomentando la lectura en 1986. ¡Qué recuerdos!
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Internet cambia la forma de leer… ¿y de pensar? . En este artículo de El País se comentan las afirmaciones de Nicholas G. Carr, experto en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y asesor de la Enciclopedia británica.
En su artículo “Is Google making us stupid? (¿Está Google volviéndonos tontos?), publicado en la revista The Atlantic, Carr achaca su desorientación a una razón principal: el uso prolongado de Internet. Está convencido de que la Red, como el resto de medios de comunicación, no es inocua. “[Los medios] Suministran el material del pensamiento, pero también modelan el proceso de pensar”, insiste. “Creo que la mayor amenaza es su potencial para disminuir nuestra capacidad de concentración, reflexión y contemplación“, advierte Carr, a través del correo electrónico. “Mientras Internet se convierte en nuestro medio universal, podría estar readiestrando nuestros cerebros para recibir información de manera muy rápida y en pequeñas porciones”, añade. “Lo que perdemos es nuestra capacidad para mantener una línea de pensamiento sostenida durante un periodo largo”.* * *

Las nuevas tecnologías son elementos transformadores de la conciencia, pero no podemos olvidar su lado positivo y es que pueden llegar a ser a su vez muy estimulantes. Objeciones muy parecidas en contra de la escritura puso Platón en boca de Sócrates en el Fedro, al considerar que ésta debilitaba la memoria y el pensamiento, al tiempo que era una actividad inhumana, pasiva y artificial.
Otro tanto sucedió con el invento de la imprenta, muy denostado por aquellos que veían en ella los mismos peligros que Platón denunciaba antaño de la escritura, sin apreciar su carácter alfabetizador y la enorme difusión que permitía del saber.
“Un libro es un jardín que se lleva en el bolsillo.” ( Y de que abunden bolsillos estériles y desérticos no tiene culpa la red precisamente). Este proverbio árabe ilustra la colección de fotos, realizadas entre 1912 y1984, que André Kertész dedicó al “íntimo placer de leer“. No sin cierto pudor, nos descubre a una serie de personajes sumergidos en la lectura y ajenos al mundo.






Categorías: Fotografía · Letras
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El miedo global
Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo. Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo. Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida. Los automovilistas tienen miedo de caminar y los peatones tienen miedo de ser atropellados. La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir. Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas. Las armas tienen miedo a la falta de guerras.Es el tiempo del miedo. Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo. Miedo a los ladrones, miedo a la policía, miedo a las puertas sin cerraduras, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión. Miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar. Miedo a la multitud, miedo a la soledad. Miedo a lo que fue y a lo que puede ser. Miedo a morir, miedo a vivir…Eduardo Galeano
Categorías: Letras
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The shock doctrine subtitulada al español, Naomi Klein y Alfonso Cuarón. Corto muy recomendable para los tiempos que corren.
Extraigo unos fragmentos de un artículo acerca de “una cumbre social celebrada en Roma que ha dado a conocer los datos del miedo. Un estudio de Censis, basado en 5.000 entrevistas a habitantes de 15 a 75 años de 10 grandes ciudades (Londres, París, Roma, Moscú, Bombay, Pekín, Tokio, Nueva York, São Paolo y El Cairo), indica que, aunque la angustia domina en las poblaciones urbanas, la gente, todavía, no se deja arrastrar por el pánico.” :
“La única cosa de la que debemos tener miedo es del miedo“, dijo en 1933 Franklin Delano Roosevelt. Décadas después, los políticos parecen mucho menos valientes y bastante menos sinceros que el presidente estadounidense. La gente tiene miedos nuevos y miedos de toda la vida, pero algunos políticos y mafias, en vez de intentar resolverlo, prefieren cabalgar la montura del pánico para vender seguridad a cambio de poder. La tecnología y los avances incomprensibles para muchos, la precariedad que amenaza el modus vivendi o la inmigración llenan de incertidumbre a los ciudadanos….
…Para el psicoanalista y filósofo James Hillman, autor del libro El código del alma, “el miedo es, como dijeron Sartre y Kierkegaard, una invención, una religión, una creencia, una ilusión. Pero no hay nada tan ilusorio como la seguridad perfecta y mágica que nos venden los políticos y que nos hace perder la libertad”…
..”Nuestros miedos son líquidos, se nos pegan y se nos despegan dependiendo de quién nos los intente vender: la política o la economía”. Así explicó el sociólogo polaco Zygmunt Bauman el miedo europeo. “La gente siente que vive en un reality show del que te eliminan. Si pierdes es por tu culpa, y pagas”.
Es un relato sencillo: el miedo va y viene, porque se compra y se vende. Y es un reflejo de la lucha de siempre entre libertad y seguridad, dos “exigencias primarias del hombre”. El péndulo está ahora en el terreno de la seguridad. Y en nombre de ese principio, aceptamos cualquier cosa: “La humillación, la represión, el populismo y el liberticidio“, dice Bauman. Pero se trata, advierte el autor de Vidas desperdiciadas, de una “seguridad fantasmagórica, que no resuelve el problema”…
…Y ahí es donde surgen la política y el mercado, dándonos seguridad falsa. “El miedo es una ganancia permanente para los políticos que parecen arrogarse el deber de acabar con él. Lo mismo vale para las empresas que nos ofrecen seguridad privada. Unos y otros prefieren no resolver nuestros miedos, porque cada uno de ellos genera nuevos réditos”, dice Bauman…
…Pero la manipulación de ese sentimiento que convierte a una minoría en objeto del pavor colectivo ofrece grandes ventajas, explica el psicoanalista: “Une al Estado porque crea un enemigo común. Bush hizo eso mismo tras el 11-S, aprovechó la unidad espontánea que se generó en el país y en el mundo para crear el enemigo que Cheney y los neocon habían señalado previamente. Es el típico movimiento de Goebbels, y de hecho Bush se refiere frecuentemente al nazismo al hablar de Irak e Irán. Lo malo es que McCain seguirá el mismo plan. En su discurso de nominación dijo 30 veces la palabra lucha”…
Artículo de Miguel Mora en El País
Categorías: Filocine · Más filosofía
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Mario Bunge en el artículo “Filósofos y Basureros“, comentaba que su hija le increpó por dedicarse a la filosofía, tarea a la que superaba en utilidad el oficio de basurero. Otro de sus hijos respondió, que la diferencia entre filósofos y basureros es que, mientras los primeros producen basura, los segundos las transportan. Bunge continuaba de esta guisa en el artículo:
… “si bien unos pocos filósofos producen basura, la mayoría la transporta: de libro en libro, de revista en revista, y de estos a las aulas universitarias. De modo, pues, que no es de todo cierto que los filósofos seamos tan inferiores a los basureros.”
A lo que añadía:
“¿A qué se debe la poca estima que suele tener la gente por la filosofía? A un cúmulo de causas y sinrazones. Una: la mayor parte de la gente filosofa sin saberlo, y a menudo no hace sino repetir ideas filosóficas anticuadas, por ejemplo, la que todas las ideas nos entran por los sentidos, o la de que el tiempo fluye por sí mismo. Otra: la mayoría de los filósofos se desentienden de los grandes problemas intelectuales y prácticos del mundo, por lo cual no contribuyen a resolverlos. Esto vale muy en particular para los filósofos lingüísticos, más interesados en averiguar el empleo correcto de la palabra “mundo” que en informarse del estado del mundo. Una tercera causa del fenómeno que nos ocupa es que muchos filósofos, de Platón a Heidegger, se han puesto al servicio de ideologías y facciones políticas.
Pero ninguna de éstas es causa válida para menospreciar la filosofía. Si una filosofía es tácita, será también desgreñada, y se la podrá sacar a la luz y peinarla mediante un poco de análisis conceptual. Si una filosofía se desentiende de problemas interesantes, se la puede ignorar y reemplazar por otra que tome el toro por los cuernos. Y si una filosofía está al servicio de una ideología, habrá que rechazar ambas si son malas, y adoptarlas si son buenas para nuestros fines.”
Categorías: Más filosofía
Etiquetado: Mario Bunge