
Internet cambia la forma de leer… ¿y de pensar? . En este artículo de El País se comentan las afirmaciones de Nicholas G. Carr, experto en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), y asesor de la Enciclopedia británica.
En su artículo “Is Google making us stupid? (¿Está Google volviéndonos tontos?), publicado en la revista The Atlantic, Carr achaca su desorientación a una razón principal: el uso prolongado de Internet. Está convencido de que la Red, como el resto de medios de comunicación, no es inocua. “[Los medios] Suministran el material del pensamiento, pero también modelan el proceso de pensar”, insiste. “Creo que la mayor amenaza es su potencial para disminuir nuestra capacidad de concentración, reflexión y contemplación“, advierte Carr, a través del correo electrónico. “Mientras Internet se convierte en nuestro medio universal, podría estar readiestrando nuestros cerebros para recibir información de manera muy rápida y en pequeñas porciones”, añade. “Lo que perdemos es nuestra capacidad para mantener una línea de pensamiento sostenida durante un periodo largo”.* * *

Las nuevas tecnologías son elementos transformadores de la conciencia, pero no podemos olvidar su lado positivo y es que pueden llegar a ser a su vez muy estimulantes. Objeciones muy parecidas en contra de la escritura puso Platón en boca de Sócrates en el Fedro, al considerar que ésta debilitaba la memoria y el pensamiento, al tiempo que era una actividad inhumana, pasiva y artificial.
Otro tanto sucedió con el invento de la imprenta, muy denostado por aquellos que veían en ella los mismos peligros que Platón denunciaba antaño de la escritura, sin apreciar su carácter alfabetizador y la enorme difusión que permitía del saber.
“Un libro es un jardín que se lleva en el bolsillo.” ( Y de que abunden bolsillos estériles y desérticos no tiene culpa la red precisamente). Este proverbio árabe ilustra la colección de fotos, realizadas entre 1912 y1984, que André Kertész dedicó al “íntimo placer de leer“. No sin cierto pudor, nos descubre a una serie de personajes sumergidos en la lectura y ajenos al mundo.











